TLCAN: perspectivas en el sector transportista

TLCAN: perspectivas en el sector transportista

El comercio entre México y Estados Unidos es siete veces más grande que antes del TLCAN; además, México es el tercer socio comercial más importante de ese país del norte y cerca de 1.5 mil millones de dólares en productos se intercambian cada día. Guillermo Malpica, Jefe de la oficina Comercial y del TLCAN de la Secretaría de Economía en Washington, explica las acciones que el sector transportista deberá emprender en un escenario adverso.

TLCAN: perspectivas en el sector transportista

Después de siete rondas de negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y a unos días de las elecciones presidenciales en México, existe incertidumbre en los sectores industriales del país. Empresas de transporte, logística y del sector automotriz se preguntan cómo enfocar su estrategia de exportación, hacia qué mercados y bajo qué condiciones.

Horizontes más allá del TLCAN

¿Cuál será el escenario para México de no concretarse el TLCAN?
Hay varios escenarios de no concluir la negociación de la modernización del tratado, lo que llaman el NAFTA zombie, es decir, nadie mata a la negociación, pero tampoco sigue y eso no significa —en términos legales— absolutamente nada. Si no se mata el TLCAN original que está en vigor, éste sigue funcionando, no perdimos nada, pero tampoco ganamos.
Si Estados Unidos se sale, el TLCAN seguiría vivo para México y Canadá y tendríamos que diseñar una manera de garantizar cierta certidumbre jurídica para los inversionistas o para los exportadores creando algún sistema de seguridad jurídica o incentivos para que las inversiones estén seguras en México o para que los propios inversionistas sientan que hay un apoyo. 

¿Qué les recomienda a las empresas?
Depende de cuál es su actividad, se deben buscar alternativas. Si son inversionistas es necesario incorporarse en otro país con el que sí tengamos una relación de protección a las inversiones; si es una empresa que está invirtiendo en Estados Unidos, se podría constituir en otro país, con el que la nación estadounidense mantenga un acuerdo.

¿El mercado chino es una opción para buscar nuevos horizontes?
Sin duda porque la región asiática es de las más dinámicas en el mundo. Nuestros socios tradicionales como la Unión Europea, Estados Unidos o Japón son países que, de alguna manera, ya no son tan dinámicos como los tigres asiáticos, los países emergentes. Hay que ver hacia allá, tienen mucho mayor potencial de crecimiento, pero no son una opción inmediata, primero tienes que fortalecer la relación, formalizar algún acuerdo con alguno de ellos, desarrollar la relación comercial, es un mercado al que las empresas deberían estar apuntando independientemente si se concreta o no el TLCAN.

¿Algún sector industrial en específico en el que haya más oportunidad?
Un sector que está poco explotado en México a nivel de exportaciones es el comercio de servicios; por ejemplo, una empresa de servicios con las ventajas que da la economía digital no necesita tener grandes inversiones para incursionar en otro país, puede estar exportando un servicio desde su oficina en México que se puede mover de manera electrónica.
México —por ser una economía de mano de obra cada vez más capacitada— podría explotar más el sector de servicios, ya que hay un gran componente de Mipymes (micro, pequeñas y medianas empresas); una empresa de este tipo que sea de servicios tiene más oportunidad de ser exportadora que una Mipyme de manufactura.

Logística y transporte: sectores clave

Hay incertidumbre en las empresas logísticas y automotrices por el TLCAN, ¿de qué manera les impacta en su cadena de suministros?
No impacta a las cadenas de suministro en el contexto de los aranceles que México le puso a Estados Unidos como medida compensatoria en el acero y el aluminio. No le podemos poner aranceles a un producto que Estados Unidos nos vendía y luego que nosotros usamos para construir y exportar porque estaríamos encareciendo nuestros insumos.
Se debe informar a las empresas de cómo va la negociación, cual es la importancia en la relación comercial, pero, sobre todo, mantener vivo al TLCAN y mejorarlo, y eso es fundamental para combatir la incertidumbre de las decisiones del poder ejecutivo de Estados Unidos. El libre comercio nos beneficia y la relación entre México y Estados Unidos es mucho más larga y no se acaba con una administración.

Con la transformación de la vocación manufacturera del país hacia lo automotriz, ¿de qué forma impacta esta última en la economía mexicana?
El sector automotriz es fundamental en el sector exportador mexicano, es el ejemplo de la integración en la región, es una apuesta por un desarrollo industrial que México hizo hace muchos años y que nos ha llevado a tener importantes industrias proveedoras del sector manufacturero automotriz.
En México tenemos muy buena calidad del capital humano, planes en universidades, en centros de formación específicamente desarrollados para apoyar al sector automotriz en México y hemos sido —por nuestra propia vocación negociadora comercial— escogidos por otros exportadores o inversionistas automotrices del mundo como un hub para, desde América Latina o América del Norte, diseñar su estrategia de penetración. 

¿El sector automotriz seguirá siendo punta de lanza?
Hoy somos más vulnerables a choques externos porque estamos más abiertos al mundo, pero también tenemos oportunidades de un mercado con acceso preferencial de más de mil 100 millones de habitantes, con 46 países con los que tenemos tratados de libre comercio. 
El sector automotriz seguirá siendo la joya de la corona del sector exportador y necesitamos preservar en el TLCAN esa capacidad de ser participantes importantes en las cadenas globales de valor, no solamente en las cadenas norteamericanas, debemos seguir trayendo a las marcas importantes automotrices de Europa.

¿Cómo incentivar el mercado regional, qué se requiere?
Tenemos ya una serie de elementos que nos dan una ventaja: por ejemplo certidumbre jurídica en las inversiones, una fuerza laboral joven y bien preparada que sabe trabajar en el sector automotriz, un gran desarrollo de proveeduría de autopartes y proveedores alrededor de la industria automotriz. 
En mi opinión tendríamos que desarrollar un sistema de incentivos más coordinado entre los estados porque cada vez hay más competencia por atraer inversiones automotrices, los estados se pelean esa inversión y muchas veces en la legislación no hay una ley de incentivos para atraer recursos. 
El gobierno estatal hace promesas a los inversionistas que luego no puede cumplir, y eso deriva en demandas de parte de éstos. Es muy importante tener un sistema de incentivos, pero no hay coordinación entre los estados de los incentivos que se otorgan.

El pulso de las negociaciones

¿Qué viene para México después de estas siete rondas de negociación? 
Lo que veo de aquí a las elecciones en México es que el ritmo de la negociación va a ser más lento no porque México quiera, no queremos suspender la negociación ni queremos alentarla, estamos listos para seguir negociando hasta que acabe, pero Estados Unidos y Canadá ya están asumiendo que hay que esperar un poco.
Después puede haber un segundo momento importante para la negociación entre julio y diciembre en donde, si hay la voluntad de Estados Unidos y Canadá, se le puede dar otro empujón importante a la negociación para ver si se puede cerrar a nivel técnico. Lo importante es tener, antes de diciembre, un acuerdo concluido, a lo mejor no firmado.

¿El resultado de la elección en México puede influir en las renegociaciones del TLCAN?
Sí puede influir en la voluntad de Estados Unidos y de Canadá de moverse más rápido. Cerrar el acuerdo con la misma administración con la que empezaron a negociar puede ser como un incentivo y no esperar una nueva administración. Internamente después del 1 de julio —independientemente de quién gane la elección— lo que un gobierno responsable tiene que hacer es estar en contacto con el equipo de transición de la nueva administración y la responsabilidad de nosotros será informarlos de manera puntual cómo va la negociación, y si hay negociaciones de julio a diciembre que haya ese acompañamiento del equipo de transición con el equipo negociador, incorporarlo en este proceso de información para que haya continuidad.

¿Cuál deberá ser la tarea del transportista?
El sector transporte en México ha sufrido una transformación importantísima durante la vida del TLCAN, producto no sólo por el tratado mismo, sino por los cambios en el país. Ahora tenemos un sector de primer nivel, con altos estándares de calidad y debemos seguir trabajando en la congruencia de la regulación estatal, en la capacitación y en cierta normatividad para mantener la seguridad de las carreteras.
Los transportistas deben incursionar en el extranjero, un transportista de primera línea mexicana no le pide nada a uno de Estados Unidos. Los transportistas deben arriesgarse a ir a otros mercados, más que tener una visión defensiva, deben tener una visión exportadora, hacia afuera.


* Editora de Contenidos de Énfasis Logística.
**Entrevista realizada en el marco del Foro Nacional de Transporte de Mercancías de la Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP), del 6 al 10 de junio en Playa del Carmen, Quintana Roo.
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