Desafíos en el mercado energético

Desafíos en el mercado energético

Tras la Reforma Energética, los planes y las acciones parecen estar muy por debajo de la demanda mundial. México no sólo sigue —y seguirá— sin poder entrar en las grandes ligas del juego energético global, el sector también continuará absorbiendo los sobrecostos de la importación de gas natural. En ese sentido, urgen acciones para una logística competitiva que beneficie a las cadenas de suministro.

Desafíos en el mercado energético

En 2013 se aprobó la Reforma Energética que pretendía apuntalar la estancada producción de gas y petróleo que, hasta ese momento, llevaba más de 70 años monopolizada por el Estado, y finalmente se abría a la inversión privada para dar el salto e instalar a México en la competitividad energética mundial.

Lamentablemente, el desarrollo de México ya se había hipotecado al menos 10 años cuando durante el gobierno de Vicente Fox, un comité del Senado bloqueó sistemáticamente la Reforma Energética; y no fue sino al final del siguiente gobierno de Felipe Calderón, que ya se declaraba urgente la aprobación de proyectos de extracción y conversión de gas y combustibles; así como la aprobación de uno de los presupuestos históricamente más elevados en desarrollo de infraestructura de red de transmisión de gas y refinerías.

Este rezago ocasionó que los crecimientos de nuestra industria estén condicionados a sobrecostos de insumos de energéticos. 

Hoy el consumidor mexicano paga sobrecostos de más del 20% cada año debido a que cada día aumenta el volumen de gas natural importado.

De acuerdo con el estudio Prospectiva del Gas Natural 2017-2031, publicado por la Secretaría de Energía (Sener), el gas natural se redujo en 9.2% el volumen de su producción de 2016 respecto a 2015. No sólo produjimos menos, importamos más. Según el mismo análisis, al cierre de 2016 el volumen de importación aumentó 17.5% respecto al año anterior.

https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/302380/PGN_17_FF1.pdf

La demanda relativa al gas natural licuado también sigue aumentando. Es considerado como uno de los combustibles fósiles “más limpio” y utilizado para reducir las emisiones de dióxido de carbono en los sectores residenciales, comerciales e industriales y cada vez más usado para movilizar vehículos pesados.
 
Como puedes ver en la siguiente gráfica, México representa el quinto lugar en el ranking de movimiento de carga combustible liquida a granel por el Canal de Panamá. Creció más del 50% de un año contra otro y se espera que en este 2018 nuestra demanda de GNL exceda el 25%. (CONSULTAR PDF AJUNTO)

Esto aparenta que México crece y que la demanda aumenta, sin embargo, la combinación entre este crecimiento real y nuestra baja capacidad de explotar y mover el gas natural en nuestro mismo territorio es una combinación mortal, debido a que el gradiente de costo se vuelve cada vez mayor ante la incapacidad de una red de explotación y distribución eficientes. (CONSULTAR PDF ADNJUNTO)


5 datos reveladores en torno al GNL
1) En 2017, México fue el principal importador de gas natural licuado de Estados Unidos y el segundo de  Guinea Ecuatorial, con un total de un millón 771 mil 400 toneladas.
2) Los costos del combustible usado por los buques que movieron dicha carga, así como los  derechos de tránsito por el Canal de Panamá son erogados por México al arribo.
3) Toda esa carga atravesó del Atlántico al Pacífico por el Canal para poder descargar en Colima/Lázaro Cárdenas. Nada fue descargado por el Golfo de México. (CONSULTE EL PDF ADJUNTO)
4) Las cargas de buques revelan que México es el principal destino que transita por el Canal de Panamá en el transporte de gas natural licuado y de gas butano propano licuado (GPL).
5) Es decir, el mar es la principal vía de traslado de esta materia prima ante la falta de una red terrestre eficiente y más barata, un volumen de combustible que prácticamente representa el 90% de la carga total de granel líquido que cruza por Panamá a México, proveniente de la costa este de Estados Unidos.

Dos propuestas para disminuir el sobrecosto

Como se puede observar en la gráfica, nuestra red natural de explotación es el Golfo de México y aunque los proyectos de instalación de tubería son evidentes, el sobrecosto es una realidad que tiene que absorber la industria hasta finalizar las expansiones de red y lograr una logística que nos vuelva competitivos. (CONSULTE PDF ADJUNTO)

Mientras eso ocurre, hay dos vías que propongo para su análisis, para internar el GNL y el GPL a través de un sistema de distribución con una logística eficiente:

a) Veracruz, la línea geográfica natural de gas, no tiene capacidad de distribución y descarga, y podría ser usada para internar de una forma barata y eficiente el gas a través de barcos con desembarco en el Golfo de México.
b) México también podría usar los ductos que exportan GNL de Texas a México para importar el combustible fósil.


Dos preguntas por contestar

Está claro que en México vamos muy tarde en la competencia energética mundial y la pregunta obligada en todos los foros es: ¿por qué los proyectos de estrategia a largo plazo no consideran la posibilidad de tomar una rebanada del pay de la competencia global y mover parte de esos volúmenes de líquido a través de nuestras nuevas estaciones de Veracruz? 

O bien, ¿por qué no participar del comercio entre Estados Unidos del Este y Asia que aparentan ser uno de los tráficos de mercancías más grandes del mundo?

México emprendió una reforma energética para jugar en las grandes ligas, pero su política parece estar por debajo de los intereses de  competitividad logística del país. ¿Tú qué opinas?


*Director General de Daqua Strategic Intelligence. / @DaquaStrategic
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