Distribución: complejidad en la última milla

Distribución: complejidad en la última milla

En la última milla, la innovación y el uso de la tecnología son clave para cumplir con las expectativas del cliente sin contribuir al congestionamiento vehicular. Prácticas como las entregas nocturnas, los centros de consolidación de la carga, las aplicaciones móviles y los esquemas colaborativos son algunas de las soluciones para hacer más productivo este tramo y vencer los retos.

Distribución: complejidad en la última milla

Las cadenas de suministro por lo general experimentan cambios en su estructura, toman medidas camaleónicas de recogimiento o de expansión tanto en sus operaciones como en sus integrantes que responden y anticipan a cambios comerciales, económicos, demográficos y otros.

Gran parte de las empresas han optado por fomentar sus ventas en canales distintos al físico, como respuesta al incremento del valor metro cuadrado de las tiendas; reduciendo la inversión en activos y otros costos asociados al operar en un formato tradicional, aunque esta reducción no se vea reflejada en el precio del canal virtual.    

La oferta aglomerada de bienes y servicios carente de un valor diferencial, el crecimiento desmesurado de la población y del parque automotor en gran parte de las capitales de Latinoamérica han despertado en el desarrollo operativo de las cadenas de suministro la necesidad de innovar en las formas de distribución de materiales, medidas que resultan  correctivas y que deben cooperar en la solución a los principales problemas que enfrentan en la actualidad las empresas en las entregas de los pedidos: tráfico, horarios de entrega, zonas de acceso restringido para vehículos, volumen de pedidos, entregas fallidas, logística inversa entre otros.

En la actualidad, los esfuerzos de mejora en la cadena de suministro están enfocados en la última milla y se relaciona con el uso eficiente de los recursos considerando al despacho por drones como el medio más apropiado y la solución a corto plazo, pero no es más que un esfuerzo de las empresas por demostrar que fueron los pioneros en el uso de estas herramientas. 

En algunas ciudades, la contaminación sonora y visual es tan alta que el uso de estos robots no contribuirían en la solución al problema, este tipo de medios tecnológicos podrían ser considerados para realizar entregas en zonas alejadas, aunque cobraría vital importancia el análisis de rentabilidad sobre la frecuencia, distancia, valor y volumen.

Existen algunas acciones que al ponerse en práctica pueden mejorar los índices de eficiencia en las entregas reduciendo por consecuencia los sobrecostos por falso flete:
Entregas nocturnas: aunque la seguridad influya en esta nueva configuración del cómo, nos permite reducir el caos vehicular y los costos asociados al despacho al optimizar los tiempos de entrega.
Centros de consolidación de carga: la creación de centros logísticos en las periferias de la ciudad reduce los tiempos y desplazamientos en las entregas, los cuales pueden responder a una política de desarrollo en infraestructura pública o empresas del sector privado que asocien esfuerzos y obtengan algún tipo de incentivo tributario. 
Aplicaciones móviles: la información en línea (tracking) logra una coordinación más efectiva entre las partes involucradas, lo que permite una mayor exactitud en la hora y lugar de entrega, reduciendo así las probabilidades de entregas fallidas. 
Puntos de acercamiento: pueden implementarse en lugares públicos como centros comerciales, gasolineras, centros empresariales, estaciones de tren, centros de estudios entre otros, esta modalidad reduciría significativamente los costos de operación (preparación de pedidos y despachos), menores desplazamientos, despachos consolidados y números de viajes, descongestionando también la carga de operaciones en temporadas o picos de demanda. 
Esquemas colaborativos: las plataformas virtuales de intermediación en los despachos recurren a unidades menores de transporte como motos y bicicletas, simplificando los tiempos de entrega y los niveles de emisión de CO2, siendo una medida complementaria a las entregas nocturnas y de los centros de consolidación de carga, en estos casos resulta necesario que exista una cultura de respeto al ciclista.   
Cliente despachador: solicitarle a un cliente que entregue un artículo a otro camino a su casa u oficina a cambio de un descuento u otro tipo de incentivo para una próxima compra podría influenciar en los costos asociados al despacho y el descongestionamiento de las calles, aunque deberán crearse mecanismos que garanticen el cumplimiento de estas entregas.

Hace cinco años se relacionaba al comercio electrónico con la experiencia de compra, y ahora el foco cambió a la experiencia de entrega, es el nuevo argumento de marketing en este canal de ventas, instaurando nuevas estrategias comerciales para atender a clientes que cada día se vuelven más exigentes, con necesidades que resultan ser distintas en cada país y ciudad, a razón de factores demográficos y culturales, que determinan la madurez del mercado para el desarrollo de este concepto de operación.

En algunos países, la barrera principal es la necesidad de probar el artículo y aunque contradictorio el crecimiento desordenado de las cadenas de tiendas y marcas han terminado por estar cerca del cliente, quien termina por entender que la compra en la tienda brinda mayores ventajas que en una plataforma virtual.

El crecimiento exponencial anual de este comercio virtual único que influye en la configuración de las cadenas, en los índices de crecimiento económico de un país desde la balanza comercial a indicadores macroeconómicos, el crecimiento de infraestructura en puertos, terminan por favorecer a la comodidad y experiencia de compra del cliente pero que dificulta en exceso al desarrollo de las operaciones y obliga a innovar en formas de distribución que incrementen o en el peor de los casos mantengan los márgenes de rentabilidad de las cadenas de suministro omnicanales. 

fmespejo@zegelipae.pe
(*) Consultor Logístico Senior, investigador, docente en materias logísticas y speaker en Expo Logística Panamá 2012 y 2017, Logistic Summit & Expo México 2013, Expo Logisti-k Argentina 2018 y autor del libro Gestión de inventarios: Métodos cuantitativos.

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